martes, 16 de agosto de 2011

Festa Major de Gràcia 2011


Recorrido por las calles engalanadas en las fiestas de Gracia de este año, sin más criterio que el alfabético; y sin muchas explicaciones tampoco, dado el tiempo transcurrido entre la captación de las imágenes y su publicación en este blog. (Aquí se pueden consultar los premios y la clasificación del concurso de calles y plazas "guarnidas" de ese año)

C/ Berga
Gran portada en forma de gallina gigante, muy bien hecha, con el interior de la calle algo más pobre. Extrañamente no les dieron el premio a la portada pero sí el segundo premio.



C/ Camprodon
Básicamente eran fotos con las decoraciones de años anteriores, una especie de recopilatorio.

C/ Ciudad Real
Llamaron a su calle "El Bosc Màgic" y me gustó la alta densidad de cosas colgadas en el techo.


C/Fraternitat de baix
Basada en Peter Pan, fue la triunfadora de ese año. A destacar los muñecos de la portada de abajo, de nivel casi "fallero" de lo bien hechos que estaban, aunque la portada de arriba estaba también muy bien, y los árboles eran una pasada.




C/ Fraternitat de dalt
Decorada con temas relacionados con la magia, le perjudicaba la comparación con sus vecinos.


C/ Joan Blanques de baix
Iba sobre el café, con una estupenda cafetera en la portada de abajo y algún detalle interesante en el techo.


C/ Joan Blanques de baix de tot
Inspirada en "El libro de la selva", me causó una grata impresión general.



C/ Joan Blanques de dalt
Volvieron a hacer lo que saben hacer, y muy bien por cierto, inspirarse en alguna canción, poema o libro, y decorar la calle con profusión de papeles y luces, todo muy artístico, y que en esta ocasión recordaban farolillos orientales. Ganaron el premio a la mejor iluminación.



C/ La Perla
Esta decoración me provocó sentimientos encontrados y me explico: la calle estaba decorada como si fuera un vertedero y por momentos hasta conseguía parecerlo de verdad, porque parecía llena de basura, lo que aún no sé si es algo bueno o malo.


C/ Llibertat
Imitaba a un bar. Muy sencilla.


C/ Luis Antúnez
Una loa al reciclaje en la que lo más destacable eran esas botellas gigantes hechas de botellas.

C/ Mozart
Decoraron la calle en honor al compositor que le da nombre, con muy buenos muñecos pero tal vez algo falta de cohesión. Me gustaron mucho algunas cosas pero no me acabó de convencer el conjunto.



Plaça de la Vila
Decoración muy naïf a base de cerillas.

Plaça Rovira i Trias
Sobre el tema de la música, sencilla.

C/ Progrés
Tenían la calle plagada de alienígenas y otros bichos diversos, todos muy bien hechos. Les dieron el premio a la mejor portada, supongo que por la impactante entrada de abajo en la que la gente debía pasar por debajo del arco formado por un chorro de agua.





C/ Providència
Decorada con Bob Esponja y demás personajes de la serie infantil de moda. Como siempre les perjudica enormemente la ingente longitud del tramo que deben adornar.


C/ Puigmartí
La decoraron simulando un bosque. Muy sencilla.

C/ Tordera
Este año iba sobre los Beatles, con referencias a sus canciones más míticas. Muy resultona.



C/ Verdi
Como acostumbran a hacer llenaron su trozo de calle con una enorme cantidad de objetos variados y muñecos variopintos, en esta ocasión con motivos marineros. Sobre todo impresionante la altura del barco de la portada inferior, y me gustó también el techo abigarrado y con múltiples bichos marinos pululando por allí. En cambio no me gustaron los muñecos grandes, de rasgos demasiado exagerados y hasta grotescos.






Como siempre es cuestión de gustos, pero según el mío las mejores calles o al menos las que más me gustaron, sin ningún orden más allá del alfabético, fueron Fraternitat de baix, Mozart, Progrés y Verdi, y en un segundo escalón colocaría a Berga, Joan Blanques de baix de tot, Joan Blanques de dalt y Tordera, con las demás en un tercer nivel, ya que eran calles más sencillas. No quiero decir con eso que estuviesen mal pensadas o hechas, pero sobre todo la cantidad de la gente que ayuda en la ornamentación de la calle (junto a su cualificación y la falta o no de un espacio donde trabajar anticipadamente) es el factor más importante a la hora de obtener resultados, y como reza el dicho, si no hay es difícil sacar. De todas formas felicitar un año más a todos los participantes y colaboradores por el gran trabajo realizado.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Cinc Sentits (2011)

traído desde Flickr


Para celebrar el aniversario de Nosfe decidimos darnos el lujo de irnos a cenar a un restaurante con estrella Michelín al que ya le teníamos echado el ojo. Como uno puede imaginar esto sale por un pico pero la verdad es que lo vale, tanto por la calidad de la comida, como, y sobre todo, por la fantástica atención que recibimos, con un personal de sala atento hasta el más mínimo de los detalles aunque sin agobiar en ningún momento, y más que amables, en ocasiones se mostraron hasta cariñosos con nosotros, claro que a lo mejor es que quedamos algo deslumbrados, ya que no estamos acostumbrados a esta clase de servicio. Un sitio estupendo y muy recomendable, aunque por una cuestión monetaria, lastimosamente limitada a ocasiones especiales.


La entrada del restaurante es sobria y discreta.

En el lado derecho se exponen los menús.

El menú Esencia se compone de 5 platos y postre que nos anunciaron como más contundente que el otro menú, llamado Sensaciones, de 8 platos, más refinado, con opciones más creativas y de raciones muy pequeñas. Los precios son sin Iva.

Estos son los dos maridajes de vino que se ofrecen con el menú largo de 8 platos, pero a los que no estamos acostumbrados, nos tira para atrás la presencia de los vinos dulces, entre los del aperitivo y los postres, eso además que no entendemos y no los sabemos apreciar, claro.

Centro de mesa discreto con una orquídea, buenos vasos y servilletas que cada vez que alguno de nosotros se levantaba, venía algún camarero y sin tocarla con las manos, sólo con ayuda de cubiertos, volvía a doblarla como estaban en este momento. Una exagerada atención que logró sorprendernos e incomodarnos, más que hacernos sentir bien atendidos.

Los snacks. Consistieron en unas almendras con especias, unos bastones de aceituna y unas olivas rellenas. Tras una apariencia sencilla y muy clásica, se mostraban algunos toques más atrevidos y hasta cierto punto sorprendentes. A mi me gustaron sobre todo los bastones de aceituna. Pedimos dos cervezas del Montseny artesanales y algo de agua para empezar.

El aperitivo de la casa es un chupito de jarabe de arce, nata y sabayón de cava con unas escamas de sal en el fondo. Un juego de texturas, sabores y temperaturas tal es difícil de imaginar en un recipiente tan pequeño.
Si queréis hacerlo en casa aquí tenéis esta receta y la de las almendras de antes:

Buen pan blanco servido con dos aceites virgen extra. El más verde es un Clos de la Torre del Empordà, de sabor muy intenso (para mi gusto tal vez un pelín demasiado) y afrutado, procedente de las variedades argudell, picual y frantoio. El más amarillo es el Oleum Flumes de Finca de Les Garrigues de las variedades arbequina y gorbal, muy aromático, y que nos encantó a todos.

También tenían un pan de olivas y nueces que no probé (por lo de las nueces), pero que tuvo gran aceptación. Durante toda la noche los camareros estuvieron muy atentos y en cuanto alguien se acababa su trozo de pan pasaban con la bandeja ofreciendo de las dos clases y preguntando si queríamos una rodaja del centro o de la punta, en este último caso haciendo las delicias de César.

Pedralonga. Curiosa etiqueta frontal sin ninguna información, ni siquiera el nombre del vino. La camarera nos informó que en cada cosecha va cambiando la imagen de la piedra que ponen. Por detrás sí se puede ver algo más. Se trata de un albariño de la D.O. Rias Baixas que cumplió con creces.

Mejillones en escabeche. Presentación del plato. Aquí tenemos los mejillones sobre una gelatina de agua de mar con una punta de espárrago encima.


Luego nos sirvieron la suave y aromática crema de espárragos que completaba el plato. Resultó estupendo el conjunto, destacando los mejillones agrandados por un escabeche intenso con algún destello que no llegamos a reconocer (tal vez mostaza).

Servida en una lata de conserva, sobre una base de estupenda y potente salsa romesco, seguían la cebolla y berenjena escalivadas, la sardina ahumada y, coronando el conjunto, el sorbete de pimiento escalivado. Un poco diluido el sabor de la sardina entre tan poderosos compañeros de viaje, pero bien.


Una vieira de buen tamaño a la plancha sobre puré de tupinambo (nyàmera en catalán) y salsa de cebolla asada. El tupinambo es un tubérculo cuyo sabor puede recordar a la alcachofa. Al principio, y supongo que por la novedad, me resultó de sabor algo extraño pero al final consiguió imponerse a la vieira. Muy bueno.

Arroz hecho con tripa de bacalao y guisantes (fantásticos), con trozos de bacalao y pimentón de la Vera, y suspendido por encima el crujiente de miel. Nos aconsejaron romper éste último en trocitos para tomar uno en cada bocado, y por suerte para mí, no era excesivamente dulce, combinando perfectamente con el punto picante del pimentón y  la untuosidad del arroz. Gran plato.


Habiéndose acabado el vino blanco pedimos una botella de tinto, decantándonos por el Xentia de la V.T Extremadura según el incuestionable argumento que nunca habíamos probado un vino de Extremadura. Resultó ser un vino potente y complejo, y que, dado que sólo nos quedaba un plato, nos costó algo de trabajo acabar.

Finísimas láminas de lomo de cerdo (¿eso era lomo de cerdo?) sobre ciruelas pasificadas, con cebolla lacada con naranja y clavo y coronadas por un nido de pasta kataifi con semillas o brotes de mostaza y algo más que no recuerdo. FANTÁSTICO. Tremenda la carne, en cocción, textura y sabor, y muy buenas las guarniciones buscando los contrastes.


La opción no carnívora fue el salmonete con limón caramelizado, y que acabaron sirviendo por encima el suquet de agua de rosas. No lo probé pero parece que también estaba muy bien.

El postre fue otro plato servido en dos tiempos, primero llegaron los trozos de fresón con pequeñas flores de merengue de agua de azahar y una quenelle de sorbete de fresones.

Y luego lo regaron con una sopa fría también de fresones, completando el trío de texturas del protagonista principal. No estaba nada mal aunque tal vez no llegase al nivel del resto de platos.

El azúcar para los cafés viene presentado de esta manera tan original, al menos para mi. En los extremos estaban el blanco y el moreno más clásicos, luego seguían los mismos en versión candi, sin refinar, y en el centro había uno con vainilla.

Curiosa la forma de la taza y del platillo del café. Aunque no da la impresión de gran estabilidad, no causó ningún problema, ¡a pesar de nuestras manazas!.

Desde arriba da una imagen algo más normal, y lo importante es que estaba bueno.

Petit fours. En la cuchara, el bombón de chocolate con menta, líquido en su interior, y por mi parte aplaudí que el gusto de la menta no fuese exagerado y no solapase al del chocolate. A la derecha se puede ver la gominola de lima. Bien.


Elegimos el menú más barato pero tras la suma de las bebidas y del Iva, y con algo de propina, acabamos pagando 80 euros por cabeza. Claro que un día es un día, y lo que es una verdadera pena es que no podamos hacer estas locuras más a menudo.

Cinc Sentits
http://cincsentits.com/es/
Aribau, 58
08011 Barcelona
933 23 94 90 (reserva más que necesaria)
Martes-Sábado 13:30-15:00 y 20:30-22:00

sábado, 2 de julio de 2011

Rincón de Diego (2011)

Traído desde Flickr

Aprovechamos un estuche de Smartbox Gastronomía con Estrella para iniciarnos en el mundo de la alta gastronomía, lo que no es un mal modo de hacerlo, ya que por algo más de 120 euros pueden disfrutar dos personas de un menú degustación con dos copas de vino cada uno en un restaurante con estrella Michelín. De entre las casi 40 opciones que hay en toda España nosotros optamos por este restaurante de Cambrils. Además del coste del estuche abonamos en el restaurante algo más de 7 euros correspondientes al agua y los cafés, por lo que al final nos salió a algo menos de 70 euros por persona. No está mal si tenemos en cuenta que el menú degustación 'normal' de este sitio cuesta 60 € más Iva y más las bebidas y era lo mismo que tomamos nosotros, excepto por un arroz socarrat después del rodaballo y un prepostre de sandia caramelizada con sorbete de limón.

La metálica entrada al local.

Panes y sales. Panecillo de pan blanco, rebanadas tostadas, debajo se intuye una rosca y no se ven los panecillos de aceitunas negras y de jamón, todos buenos pero los mejores estos dos últimos. La sal negra era volcánica y estaba buena, la siguiente era sal rosa del Himalaya, muy buena, y por último había una sal gris ahumada que no me gustó demasiado. Les acompañaba un aceite de la cooperativa de Cambrils.

Nos sirvieron los tres snacks a la vez, lo que supuso cierto amontonamiento de platos al compartir la mesa éstos con el pan y las sales. Este se trataba de gambas en tres texturas (crujiente, macerada y en sorbete) y un chupito de gazpacho, muy bueno, sobre todo las gambas con su juego de texturas y temperaturas.

Coca con compota de cebolla y lomo ibérico en formato canapé, un buen bocadito.

Otro bocadito, esta vez de una buena hamburguesa de ternera wagyu con lágrimas de salsa barbacoa y ketchup, que personalmente nunca he sabido apreciar.

Al fin reparé en el menú que había encima de la mesa y no pude más que darles la razón en cuanto a la definición de 'pequeñas tapitas de aperitivo'.
Para beber la oferta incluía dos copas de vino por persona que elegimos blanco y se trató de un Igneo de la bodega Ferret que sólo conocía por sus cavas. También pedimos una botella de agua y dos cafés con hielo que pagamos aparte.

Ajoblanco con sardina ahumada, langostinos, membrillo y costrones de pan, servida como ya viene siendo habitual en dos tiempos, primero llega el plato con la guarnición y luego te sirven la sopa fría con una jarrita. Muy bueno el ajoblanco, extraordinaria y profunda de sabor la sardina y fabulosa la combinación.

Carpaccio de atún. Este plato parece la puesta al día con tintes creativos de un clásico como el atún con tomate, sabroso el atún cortado en finas lonchas y bien el sorbete de tomate, con los piñones tostados aportando el toque crujiente. Por ponerle un pero, tal vez excesivamente frío el atún.

Salmonete con crustillant, verduras y allioli de azafrán, el crustillant era como una lámina de rebozado pero sólo por un lado, interesante la combinación de sabores muy potentes, el salmonete, el azafrán y el pan frito.
Me olvidé de hacer la foto al rodaballo a la plancha con judías verdes y salsa de mojo picón, bueno y en su punto el rodaballo y jugosas las judías, algo sosa la salsa, no destacó. Tal vez lo más previsible de toda la cena en cuanto a presentación y creatividad, pero en todo caso, gran calidad y buena elaboración.

El postre era un mel i mató con helado de frutos secos, salsa de fresas y frambuesas y teja de piñones servido de nuevo en dos tiempos.

De nuevo bien conjugadas las texturas con la miel en una especie de membrana que envolvía el mató. Tal vez algo repetitivo el helado de frutos secos con la teja de piñones y a lo mejor con un helado de otro sabor hubiera ampliado la paleta gustativa otorgándole mayor profundidad.

 Terrones de azúcar blanco y moreno, y en la concha metálica estaba la sacarina.

El café con hielo estuvo bien sin más.

Petit fours. Minimagdalena, gominola donde lo que parece azúcar es sidral, piruleta de chocolate con trocitos de fresa y vasito con infusión digestiva de limón. Muy buenos y cada uno cumpliendo su función a la perfección.

Rincón de Diego
http://www.rincondediego.com/
Drassanes, 7
43850 Cambrils
977 36 13 07
Cerrado Domingos noche u lunes todo el día